Resolver las dudas es parte natural del proceso

Empezar terapia puede generar preguntas, incertidumbre o cierta inseguridad. En esta página encontrarás información clara sobre el proceso, las sesiones y la forma de comenzar.

La terapia es recomendable cuando notas que una dificultad se repite en el tiempo, cuando el malestar empieza a interferir en tu día a día (sueño, relaciones, trabajo) o cuando sientes que las estrategias que usas habitualmente ya no te funcionan.

No es necesario tener una explicación clara antes de empezar. A veces el malestar aparece como una sensación difusa, una etapa de bloqueo o la impresión de que algo no termina de encajar. La terapia puede ayudarte precisamente a explorar lo que estás viviendo y darle sentido poco a poco.

No. La terapia no solo sirve para intervenir en momentos agudos. Es también un espacio muy valioso para la prevención, la comprensión de patrones relacionales, la mejora de la autoestima o la adquisición de herramientas emocionales ante transiciones de vida.

La primera sesión es un espacio para conocernos, hablar de lo que te preocupa y resolver las dudas que puedan surgir. También nos permitirá valorar qué necesitas en este momento y cómo podría ayudarte el proceso terapéutico.

La duración depende de cada persona, de sus objetivos y de la situación que esté atravesando. Algunas dificultades pueden abordarse en un proceso más breve, mientras que otras requieren un acompañamiento más continuado. El ritmo se irá revisando de forma conjunta a lo largo del proceso.

La frecuencia suele adaptarse a las necesidades de cada caso. En muchos procesos se comienza con sesiones semanales o quincenales, y más adelante pueden espaciarse en función de la evolución y los objetivos trabajados.

Hablar es una parte importante del proceso, pero no la única. En terapia también se trabaja para identificar qué variables sostienen el malestar, reconocer patrones y desarrollar herramientas que puedas aplicar en tu vida cotidiana.

Trabajo desde una perspectiva conductual-contextual y ofrezco un servicio terapéutico basado en la evidencia científica. La intervención se adapta a las necesidades de cada persona, integrando herramientas procedentes del análisis de conducta y la Terapia de Aceptación y Compromiso.

Sí. Trabajo con adolescentes a partir de 16 años. Su terapia se adapta a las necesidades propias de esta etapa, teniendo en cuenta los cambios emocionales, personales y sociales que pueden aparecer. El objetivo es ofrecer un espacio de confianza donde puedan expresarse y desarrollar recursos para afrontar lo que están viviendo.

Depende de cada caso. En ocasiones puede ser útil contar con la colaboración de la familia para comprender mejor la situación y favorecer cambios en el entorno. Siempre se busca equilibrar la confidencialidad del adolescente con la orientación necesaria para acompañar el proceso de forma adecuada.

Ofrezco atención en modalidad online y próximamente estará disponible una ubicación presencial. La terapia online cuenta con la misma validez y eficacia. Puedes consultar la disponibilidad actual al realizar tu solicitud.

Puedes solicitar una primera sesión a través de la página de reserva o contacto. Desde ahí podrás indicar tu disponibilidad y el motivo de consulta para encontrar la opción que mejor se ajuste a tus necesidades.

Si necesitas modificar tu sesión, te agradeceré que me avises con un mínimo de 24 horas de antelación. Esto permite reorganizar la agenda y ofrecer ese espacio a otra persona que pueda necesitarlo. Aún así, todas estas cuestiones se explican detalladamente en la primera sesión a través del Consentimiento Informado. 

Las sesiones tienen un importe de 55€.  Te facilitaré la información detallada de honorarios y formas de pago durante nuestro primer contacto o al agendar tu cita, para que tengas toda la claridad antes de empezar.